Entre las personas con baja actividad física y un alto riesgo de diabetes, las que caminan más durante el día tienen menos probabilidades de sufrir los efectos del trastorno de azúcar en la sangre, según una nueva investigación.
El estudio, publicado en la revista Diabetes Care, es parte
de un creciente cuerpo de evidencia que nos dice que para las personas
que hacen muy poco ejercicio, “incluso pequeñas cantidades de
actividad proporcionan un rendimiento muy bueno de su inversión”, dijo
Catrine Tudor-Locke, quien estudia la relación entre la actividad
moderada a pie y la salud en el Centro de Investigación Biomédica
Pennington en Baton Rouge, Louisiana, aunque por cierto, ella no estuvo
involucrada en esta investigación.
Cuando se recomienda caminar diario, se habla de dar alrededor de 10 mil pasos por día.
Ten en cuenta que cada kilómetro equivale a unos 1,250 pasos. Si vas a
un parque cuyo circuito de caminata tiene, por ejemplo, 2 kilómetros,
entonces cada vez que completes dicho circuito habrás dado 2, 500 pasos.
Ya en estudios anteriores, basados en cuestionarios, ha
quedado demostrado que caminar más está vinculado a un menor riesgo de
sufrir diabetes. Pero pocos estudios han usado medidas precisas
de cuántos pasos la gente da cada día, dijo Amanda Fretts, quien es la
autora principal de este nuevo estudio. Ella es investigadora de la
Universidad de Washington en Seattle.
Para tener una mejor idea de los posibles beneficios de hacer
ejercicio a pie, Amanda Fretts y sus colegas pidieron a más de mil
ochocientas personas que llevaran un podómetro en su cadera por una
semana para contar el número de pasos que por lo general dieron cada
día.
Todos ellos provenían de comunidades de nativos americanos en
Arizona, Oklahoma y Dakota del Norte y del Sur, que se sabe que tienen
bajos niveles de actividad física y altas tasas de diabetes.
Alrededor de una cuarta parte del grupo se considera que tienen muy
baja actividad, teniendo menos de 3 mil quinientos pasos al día,
mientras que la mitad tuvo menos de 7 mil ochocientos pasos por día.
Al comienzo del estudio, ninguno de los participantes tenía diabetes.
Pero después de cinco años de seguimiento, 243 personas habían
desarrollado la enfermedad.
Alrededor del 17 por ciento de las personas que desarrollaron
diabetes pertenecen al grupo de actividad desarrollada más bajo, en
comparación con el 12 por ciento de las personas que dieron más de 3 mil
quinientos pasos al día.
Después de tomar en cuenta a edad de las personas, así como si
fumaban y otros factores de riesgo de la diabetes, el equipo de Fretts
determinó que las personas que caminaban más eran un 29 por ciento menos
propensas a desarrollar diabetes que aquellas que caminaban menos.
“Nuestro hallazgo no fue sorprendente, ya que otros estudios han
demostrado que incluso una actividad ligera se asocia con un menor
riesgo de diabetes”, escribió Fretts en un correo electrónico a Reuters
Health.
Los hallazgos no dicen cómo es que caminar más hace que sea menor e
riesgo de diabetes, pero Fretts ofrece algunas posibles explicaciones de
cómo podría ayudar el hecho de caminar.
“El aumento de la actividad física puede prevenir el aumento de peso y
promover la pérdida de grasa corporal, un factor determinante de riesgo
de diabetes”, dijo.
De hecho, cuando Fretts descontó la obesidad de las personas
participantes, en base a una medida llamada índice de masa corporal
(IMC), encontró que caminar pasos extra no proporciona ningún beneficio a
la reducción de riesgo de las personas la diabetes.
“El IMC es uno de los posibles mecanismos biológicos por los que la
actividad física (o caminar) pueden disminuir el riesgo de diabetes, es
decir, caminar puede fomentar la pérdida de peso, y la pérdida de peso
es un factor importante relacionado con el riesgo de desarrollar
diabetes”, dijo Fretts.
La actividad física también tiene efectos sobre la inflamación, la
glucosa y otras moléculas en el cuerpo que podría ayudar a reducir el
riesgo de diabetes.
Sin embargo, agregó que los beneficios potenciales de niveles
moderados de caminar son “sólo para aquellos que son realmente
inactivos, para empezar” y no significa que otros deben disminuir sus
niveles de actividad.
Es decir, si ya haces ejercicio más vigoroso, por ejemplo, trotar o
jugar básquet o futbol, el hecho de agregar la caminata no hará que
mejore tu perfil de riesgo de desarrollo de diabetes.
Pero, si eres una persona sedentaria, te la pasas todo el día viendo
la TV o tu trabajo te exige que manejes sentado la mayor parte del día (haz clic aquí para leer sobre los peligros de estar sentado mucho tiempo), entonces empieza a caminar hoy mismo. Los beneficios que recibirás en la salud de tu cuerpo serán bastantes.
Sabel Todd